Aspectos económicos de las comunidades energéticas
Aunque el lucro no es el fin último, la viabilidad económica es lo que permite que estas comunidades sean sostenibles a largo plazo. Transforman la energía de ser un gasto inevitable a ser un activo gestionable.
Aspectos económicos más relevantes:
1. Ahorro directo en la factura eléctrica:
- Autoconsumo colectivo: Los miembros consumen la energía producida a «precio de coste» de la instalación, lo que reduce significativamente el término variable de su factura de luz.
- Economías de escala: Al agruparse, los ciudadanos pueden acceder a mejores precios en la compra de equipos, seguros y servicios de mantenimiento que si lo hicieran de forma individual.
2. Independencia y resiliencia financiera:
- Protección frente a la volatilidad: Al producir su propia energía, la comunidad se blinda ante las subidas repentinas del precio del gas o de la electricidad en los mercados mayoristas.
- Certidumbre de costes: Permite a familias y pequeñas empresas planificar sus presupuestos a largo plazo con costes energéticos estables.
3. Retorno de la inversión y nuevos ingresos:
- Venta de excedentes: La energía no consumida puede verterse a la red para obtener compensaciones o venderse en el mercado eléctrico, generando ingresos que se reinvierten en la propia comunidad.
- Servicios de flexibilidad: Las comunidades modernas (con baterías) pueden ofrecer servicios a la red eléctrica (ajustes de demanda), cobrando por ayudar a estabilizar el sistema nacional.
4. Revalorización de activos y del territorio:
- Valor inmobiliario: Los edificios que forman parte de una comunidad energética aumentan su valor de mercado gracias a su mejor calificación energética y menores costes de operación.
- Atracción de inversión: Una comunidad energética activa puede atraer a empresas sostenibles que buscan ubicarse en zonas con acceso a energía limpia y barata.
En resumen, este modelo convierte la energía en un activo de ahorro y estabilidad. Al generar su propia electricidad, los miembros se blindan ante la volatilidad de los precios del mercado y garantizan que la riqueza generada no se escape a grandes corporaciones, sino que permanezca y circule dentro de la economía local.
